LA GASTRONOMIA CON LUPA




“Del mundo a Santa Cruz” Borja Ubach Cortés




OPINION/OPI/SCZgm/17 de agosto 2022

La gran revolución culinaria son las bitácoras de internet escritas por cientos de apasionados que transmiten ese gusto por la sobremesa. Nosotros con nuestra revista SCZ gourmet magazine nos preocupamos por provocar apetito a los lectores.

Defendemos una gastronomía sin bobadas. En vez de analizar lo que el cocinero pone sobre el plato, le damos valor a la comida, al buen gusto en la mesa y a la mente abierta. Nos interesan las sensaciones que provocan los alimentos y no entramos a las “bobadas” gastronómicas.

Buscamos el lado lúdico, ya que el periodismo gastronómico tiene que provocar además de información, más que pensamiento, para que todos hagan una buena digestión y tengan cierto sentido del humor. En la mesa no hay que pensar, sino disfrutar.

Nosotros en SCZgm el oficio de cociner@ es el de héroe, porque es muy adictivo y puñetero. Es una profesión dura en la que existen profesionales que hacen las cosas bien. No todos, pero los profesionales se le nota a la legua.

No nos caen bien los «ego chefs». Ya parece que, a sus restaurantes, en vez de ir a comer sabroso, acudes a alimentar el alma y el espíritu con tonterías. La innovación gastronómica me pone un poco nervioso, porque sólo aspiro a comer con sentido común. La innovación y la cocina de autor no está reñida con la buena comida todo lo contrario, pero hay algunos que se pasan 9 pueblos. La única culinaria que nos interesa es la bien hecha, es la que alimenta el apetito. Hay una tendencia en los modernos que es agua de borrajas, cuando lo que se lleva en toda Europa es la cocina pura, natural, sana y a la antigua.

La crítica gastronómica es necesaria, y conveniente, el problema llega cuando las personas hablan con maldad. Y nunca puedes decir que lo malo esta bueno o lo bueno esta malo, si hay algo que no funciona hay que decirlo por que el critico tienen que tener credibilidad, veracidad y nuca venderse por un plato de lentejas o de langostas aquellos críticos que no pagan y son constantemente invitados por los restaurantes como la mayoría de “influencers” no tienen nada que decir. Son lastimosos pedigüeños que parece que pasan hambre, ¡Qué van a escribir de aquellos que les invitan? … Bobadas

Hay que ser honesto por parte del critico y saber aguantar el chaparrón si llega por parte del establecimiento.